La Infancia Postmoderna, un nuevo desafio.
Los defensores de los valores familiares tradicionales y la disciplina severa para los niños, comprenden que algo ha cambiado, que por alguna razón la autoridad se ha perdido, o mejor dicho se ha replanteado o resignificado. Podemos explicar este fenómeno mediante el acceso infantil al mundo adulto por los medios electrónicos de hiperrealidad, los cuales han sido responsables de generar nuevos discursos que han cambiado la conciencia de si mismos (de los niños contemporáneos), de entidades incompetentes y dependientes, a personas, sujetos de derecho. Esta percepción de si mismos, muchas veces, no se compagina bien con instituciones como la familia tradicional o la escuela autoritaria, basadas ambas en una concepción de los niños como seres incapaces de tomar decisiones por si mismos.
Frente a la pregunta de por qué son los niños tan desafiantes, tan difíciles de controlar en los últimos tiempos; la respuesta implica el hecho de que no se ven a si mismos de la misma manera en que los adultos en estas instituciones. Los niños de hoy no están acostumbrados a pensar y actuar como seres pequeños que necesitan del permiso del adulto y dependen absolutamente de él para actuar. Y si bien es cierto, no todos los niños reaccionan de esta manera a la cultura infantil y a su acceso a la cultura popular, pues diversos grupos de niños pueden responder de manera diferente, no obstante, sigue siendo una realidad la perdida de la autoridad de los adultos o su resignificación, ese poder que antaño gozaron porque sabían cosas que los niños pretendidamente protegidos no conocían. Hoy no se pueden poner barreras a la información adulta; los niños en la actualidad ven el mundo tal como lo presentan los productores de información.
Este cambio en el acceso de los niños al conocimiento adulto sobre el mundo y los cambios en la naturaleza de la infancia que ello produce han debilitado las bases conceptuales / curriculares / administrativas sobre las que ha estado organizada la Educación, por lo que es necesario dar una nueva mirada a las escuelas, a las estrategias educativas.
La tarea con que nos enfrentamos debe orientarse a desarrollar una educación , que contemple colaborar con las nuevas destrezas de ser padres y con las instituciones sociales que tratarán esa revolución cultural, de modo que enseñe a nuestros niños y niñas a dar sentido al caos de información en la hiperrealidad. En este contexto la Educación se transforma no tanto en una institución de transmisión de información, de conocimiento, sino más bien, como en un sitio hermenéutico, es decir en donde se elabora el significado, donde se engendra la comprensión y la interpretación.
[1] En; “Situaciones Permanentes, Estrategias de Desarrollo y Disposiciones Al Consumo Cultural en la Infancia y Adolescencia” Ensayo Publicado en Revista Colegio Electrónico Nº1 2003